Para aliviar la tensión y calmar los nervios en un minuto ayudan… ¡2 nueces!
Cómo dos nueces pueden ayudarte a calmarte más rápido.
A veces la tensión aparece en el momento menos oportuno: antes de una conversación importante, después de una noticia desagradable, en el trabajo, en el transporte o simplemente por la noche, cuando la cabeza está llena de pensamientos. En esos momentos apetece encontrar una forma sencilla de detenerse un instante, relajar las manos y calmar la respiración.
Uno de esos métodos sencillos es el masaje de las palmas con dos nueces.
En la medicina oriental se cree desde hace mucho tiempo que en las palmas hay muchos puntos activos relacionados con el bienestar general del cuerpo. Incluso si lo vemos de una forma sencilla, sin explicaciones complicadas, el propio masaje de las palmas puede ser útil: desvía la atención de los pensamientos inquietos, calienta las manos, ayuda a reducir la tensión corporal y devuelve la sensación de que, al menos en ese momento, puedes controlar algo.
La cáscara de la nuez es muy adecuada para esto. Es dura, natural e irregular, por eso estimula suavemente la palma y los dedos. Este masaje resulta especialmente cómodo cuando no existe la posibilidad de tumbarse tranquilamente o meditar durante mucho tiempo.
Cómo hacer este sencillo ejercicio.
Toma una o dos nueces en las palmas. Gíralas lentamente entre las manos, como si hicieras rodar pequeñas bolitas. Los movimientos no deben causar dolor. Lo más importante es hacerlo con calma, sin prisa, mientras haces la respiración más profunda.

Después de unos minutos, puedes colocar una nuez en la parte interna de la muñeca, allí donde se nota una pequeña hendidura entre los tendones. Presiónala suavemente con la palma de la otra mano y haz pequeños movimientos circulares.
Luego masajea con suavidad las puntas de los dedos meñiques. Puedes hacerlo sin ejercer presión fuerte, simplemente frotando despacio las yemas de los dedos.

Este ejercicio puede ser útil cuando sientes ansiedad, irritación, cansancio o agotamiento emocional. No sustituye ningún tratamiento ni resuelve problemas graves de salud, pero puede convertirse en un pequeño ritual diario que ayuda a calmarse más rápido.
Una buena idea es guardar un par de nueces en el bolso, en un cajón o junto a la cama. A veces las cosas más simples son las que más ayudan, porque son fáciles de recordar y de usar justo cuando más se necesitan.
Prueba este ejercicio durante unos minutos y observa cómo se sienten tus manos, tu respiración y tus pensamientos.
Comparte este sencillo consejo con quienes a veces necesitan calmarse rápidamente.